Cosmética tradicional ó natural. ¿Gran dilema?

Cada vez hacemos más uso de los productos de cosmética, y cada vez a edades más tempranas. La elección de nuestras cremas se basa casi únicamente en su precio. No hay más. Pero... ¿cuál nos conviene?



La cosmética tradicional tiene, entre sus ingredientes, al menos diez productos químicos (varios derivados del petróleo). Los parabenos se usan como conservantes del producto y aumentan su vida útil, le dan textura, aroma o color más llamativo y agradable. Hubo un tiempo en el que se dijo que podían producir cáncer, aunque la verdad es que el porcentaje de parabenos es tan ínfimo que ya en los últimos tiempos se ha confirmado que su uso sobre pieles sanas no llega a ser perjudicial. A raiz de semejante "susto", muchas casas de cosmética comenzaron a anunciar sus productos como "libres de parabenos" sustituyéndolos por otros conservantes totalmente sintéticos y mucho más baratos. Con tanto compuesto químico y teniendo en cuenta la capacidad de absorción de la piel... es lógico que se nos quede sobre la piel  una ligera capa oleosa, que tardará en absorverse porque no es el alimento natural de la piel... y nuestra piel lo sabe. 

Los productos cosméticos naturales se componen de materias primas provenientes de plantas o minerales naturales y sus conservantes son siempre naturales, como el ácido benzoico, el ácido ascórbico o el alcohol benzílico. El cosmético natural intenta en lo posible asemejarse al manto de nuestra piel, y esta propiedad es la virtud natural de este tipo de cremas, que no son agresivas para la piel, la fortalecen, y ayudan a mejorar sus funciones. Además no suelen provocar reacciones alérgicas o efectos secundarios. La piel se alimenta de toda la crema, por eso no notamos esa capita oleica y nuestra piel luce sana desde el momento de la aplicación mejorando en las horas posteriores cuando la piel la va absoviendo.

Con los años nos cuidamos más, y con arruguitas, manchas, acné...necesitamos cremas de calidad que realmente puedan alimentar y mejorar nuestra piel. Si nuestra elección es la acertada, no tardaremos más de una semana en notarlo en la piel.